Las personas hablan. Sus conductas declaran.


A Maquiavelo se lo suele citar por frases que nunca escribió. Sin embargo, su obra dejó una enseñanza que sigue vigente: para conocer a alguien, observá menos lo que promete y más lo que hace.


Nadie queda definido por un hecho aislado. Todos podemos equivocarnos. Pero cuando ciertas conductas se repiten, dejan de ser casualidades y empiezan a revelar el carácter.


Desarrollar criterio no significa desconfiar de todos. Significa aprender a distinguir entre las palabras y los hechos, porque la confianza se construye con acciones, no con discursos.


En el derecho, en los negocios y en la vida, hay una regla que rara vez falla: los actos siempre terminan hablando más fuerte que las intenciones que se declaman.


Vimonte Claudio

Abogado


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando la Administración es capturada por la corrupción, aparece una sensación peligrosa: que nada se puede hacer.

Ser abogado: mucho más que aplicar la ley

Compliance público: cuando las gestiones cambian pero los problemas permanecen